La pasada semana volvió a reunirse Conexión Juvenil, el espacio participativo impulsado por la Asociación Coliseo para garantizar que los niños, niñas y adolescentes acogidos en nuestros recursos residenciales puedan expresar su voz, compartir propuestas y participar activamente en la vida de los centros.
En este nuevo encuentro, celebrado junto a representantes de los diferentes centros, se dio un paso especialmente significativo para el proyecto: la aprobación del nuevo logo oficial de Conexión Juvenil, una imagen construida desde la participación y elegida por los propios jóvenes como símbolo de identidad, unión y comunidad.
El diseño representa mucho más que una imagen gráfica. Refleja la esencia del proyecto: centros conectados, participación colectiva, protección, convivencia y sentimiento de pertenencia. La casa situada en el centro simboliza el centro como espacio seguro y educativo, mientras que las figuras alrededor representan la unión entre adolescentes, educadores y comunidad.
Conexión Juvenil nació el 20 de noviembre de 2024, coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial de la Infancia y del aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, una fecha especialmente significativa que reafirma el derecho de niños, niñas y adolescentes a ser escuchados y participar activamente en aquellas decisiones que afectan a su vida. Su creación surgió precisamente del compromiso de convertir el derecho a la participación en una experiencia real, cotidiana y transformadora dentro del acogimiento residencial.
Desde sus inicios, Conexión Juvenil ha sido concebido como un espacio real de participación infantil y adolescente dentro del acogimiento residencial. Un lugar donde las opiniones de los jóvenes no solo son escuchadas, sino tenidas en cuenta para construir mejoras, detectar necesidades y fortalecer la convivencia en los centros.
Actualmente, participan representantes de los diferentes recursos especializados de la entidad, reuniéndose periódicamente para compartir experiencias, trasladar propuestas y generar iniciativas comunes. Este funcionamiento permite que cada adolescente pueda llevar la voz de su centro y contribuir activamente a la mejora de la comunidad residencial.
El proyecto nace de una idea clara: los niños, niñas y adolescentes no son únicamente receptores de protección, sino protagonistas de su propio proceso vital y educativo. Por eso, en Coliseo entendemos la participación como un derecho fundamental y también como una herramienta educativa que favorece la autonomía, la autoestima, el pensamiento crítico y el sentimiento de pertenencia.
Además, Conexión Juvenil forma parte del compromiso de la entidad con los estándares de calidad en acogimiento residencial, alineándose con el enfoque de derechos de la infancia, la participación significativa y los modelos de intervención centrados en el vínculo y el bienestar emocional.
La nueva identidad visual aprobada esta semana supone también un nuevo impulso para seguir fortaleciendo este espacio de encuentro y participación. Porque cuando los jóvenes participan, las comunidades crecen. Y porque escuchar su voz no es una opción: es parte esencial de una intervención educativa respetuosa, coherente y transformadora.
“Pequeñas ideas, grandes cambios” no es solo una frase del proyecto. Es la filosofía que sigue guiando cada encuentro de Conexión Juvenil.
Seguimos
construyendo comunidad.
Seguimos escuchando.
Seguimos avanzando juntos.


