En la Asociación Coliseo creemos que el bienestar de los niños, niñas y adolescentes no puede entenderse al margen de sus relaciones familiares. Por ello, seguimos apostando por uno de los proyectos más significativos que desarrollamos en nuestros Centros Especializados de Atención a Adolescentes (CEA): la Escuela de Familias, una iniciativa que alcanza este año su tercera edición consecutiva, consolidándose como un espacio de referencia para el acompañamiento, la formación y el fortalecimiento de las competencias parentales.
Tras dos años de experiencia y aprendizaje compartido, durante este año hemos puesto en marcha una nueva edición que continuará desarrollándose a lo largo de los próximos meses hasta la finalización del año, manteniendo nuestro compromiso con las familias de los adolescentes acogidos y con la construcción de entornos relacionales más seguros, sensibles y protectores.
La Escuela de Familias nace con el objetivo de acompañar a quienes también acompañan. Sabemos que la medida de acogimiento residencial genera múltiples emociones, dudas e incertidumbres en las familias. Por ello, este proyecto ofrece un espacio donde compartir experiencias, adquirir herramientas prácticas y fortalecer recursos personales que permitan afrontar de manera más positiva los desafíos propios de la adolescencia y de los procesos de intervención familiar.
A través de sesiones grupales y acciones individualizadas adaptadas a las necesidades específicas de cada familia, se abordan contenidos relacionados con la comunicación afectiva, el establecimiento de límites educativos, el desarrollo evolutivo adolescente, la gestión emocional, la resolución constructiva de conflictos y el fortalecimiento de las relaciones familiares. Asimismo, se trabaja la comprensión del impacto que pueden tener las experiencias traumáticas y los procesos de protección en el desarrollo de los adolescentes, promoviendo estrategias que favorezcan la reconstrucción de vínculos desde la empatía, la disponibilidad emocional y la sensibilidad parental.
Uno de los principales valores de esta iniciativa es que contribuye a reforzar la colaboración entre las familias y los equipos profesionales de los centros. La creación de espacios de encuentro y diálogo favorece una mayor comprensión de los procesos de intervención, mejora la coordinación educativa y permite construir una mirada compartida sobre las necesidades, fortalezas y objetivos de cada adolescente.
Durante estos tres años, la Escuela de Familias ha demostrado ser mucho más que una acción formativa. Se ha convertido en un espacio de apoyo mutuo, reflexión y crecimiento donde las familias encuentran acompañamiento profesional y la oportunidad de desarrollar nuevas herramientas para afrontar situaciones complejas, fortalecer los vínculos afectivos y participar activamente en los procesos de cambio de sus hijos e hijas.
Desde la Asociación Coliseo continuamos apostando por modelos de intervención que sitúan a la familia como un elemento fundamental en los procesos de recuperación, bienestar y desarrollo de los adolescentes. Porque acompañar a una familia es, también, una forma de acompañar a cada niño, niña y adolescente.
Seguimos avanzando en esta tercera edición con la misma convicción que inspiró la primera: acompañar a las familias para consolidar los vínculos afectivos, promover el bienestar emocional y generar nuevas oportunidades de futuro para nuestros adolescentes.


