G.D.C. Tajinaste
El Grupo de Convivencia (GdC) Tajinaste consiste en un recurso para el cumplimiento de las medidas impuestas a menores y jóvenes por el Juzgado, a la vez que se persigue prepararlos para la reincorporación a sus unidades familiares o prepararlos para la vida independiente. La Asociación Coliseo gestionó este recurso desde su creación, en octubre de 2006, hasta el cambio de entidad gestora, en enero de 2011, pasando a ser gestionado desde esa fecha por la Fundación Canaria de Juventud IDEO, debido a razones de carácter político.
Con la creación de este recurso de 10 plazas se pretendió ampliar y diversificar la oferta de plazas para menores y jóvenes con medidas judiciales, partiendo de la premisa de que las alternativas que se ofrecían eran insuficientes para dar respuesta a sus necesidades, además de ser escasas las que se encontraban integradas en los núcleos urbanos. Siendo concientes de la realidad cambiante a la que estamos expuestos, se hacía necesario flexibilizar nuestros criterios de actuación educativa, sin perder de vista el cumplimiento de la sentencia judicial, y estando dispuestos a atender a los menores y jóvenes en un contexto residencial adecuado sus necesidades y que les ofreciera una atención integral, con un objetivo normalizador e integrador.
El GdC Tajinaste albergaba a menores y jóvenes entre los 14 y los 23 años, permaneciendo en el centro por orden judicial para cumplir una o algunas de las siguientes medidas estipuladas por la L.O. 5/2000:
- Convivencia con otra persona, familia o grupo educativo.
- Internamiento en régimen abierto.
- Internamiento en régimen semiabierto (fase finalista). Con respecto a esta medida, los menores que debían tener cumplido al menos un tercio de la medida, además de estar insertados en recursos que les ocuparan la mayor parte de su tiempo y encontrarse en fase de propuesta de cambio de medida a régimen abierto.
- Libertad Vigilada
- Los objetivos generales que se perseguían durante la estancia de los menores y jóvenes en el G.d.C. Tajinaste se pueden resumir en tres:
- Hacer cumplir la medida judicial impuesta.
- Cubrir las necesidades físicas, cognitivas, morales, afectivas y relacionales de los menores y jóvenes.
- Capacitar a los menores y jóvenes para su vida en libertad y para la incorporación familiar, laboral y social.

